La importancia de la rutina en estos días

Mar 30, 2020 | Blog

Nuestro dia a día transcurre muchas veces, sin darnos cuenta. Nos despertamos, tomamos una ducha, desayunamos, salimos al trabajo y, tal vez, en el camino paramos por un café. Ese café que nos reconforta, nos da energía para iniciar con nuestro día y que muchas veces pasa desapercibido, a menos que la tienda esté cerrada y nos veamos obligados a comprarlo en otro lugar, lo cual no se siente igual. Todas estas cosas, de alguna u otra forma, nos brindan sentido del yo. Hacen que nuestro día a día sea nuestro y de nadie más. Los mismo pasa con las interacciones sociales que tenemos a diario, la manera de saludar a alguien, la forma de comenzar nuestro trabajo, las paradas que hacemos de vuelta a casa para comprar pan o ir al súper, pero ¿qué pasa cuando nos vemos obligados a quedarnos en casa por una situación como la que estamos viviendo?

Todo cambio siempre trae consigo un poco de estrés. Cuando el cambio se da de manera lenta y paulatina, el estrés disminuye y puede ser casi imperceptible, pero cuando se da de un día para otro, puede ser, en cierto casos, un evento traumático. Comenzamos a perder nuestro yo, nuestra identidad. Ya no podemos hacer las cosas que nos hacían ser nosotros mismo en el día a día y vemos una realidad en el mundo exterior en la que no nos podemos reconocer.

Las rutinas fortalecen el yo. ¿Qué deberíamos de hacer para no perder nuestra esencia?

Primero que nada, intentar mantener nuestra rutina. Es decir, hacer las cosas que nos hacen sentir como nosotros mismos. Sí, es cierto que por el momento no podemos ir a nuestra cafetería favorita por ese café que tanto nos gusta pero eso no impide que podamos hacer uno en casa o preparar nuestra comida en la mañana para tenerla lista a la hora que acostumbramos comer. Todo es cuestión de apegarnos a la rutina.

Segundo, mantener los horarios. Si en tu rutina normal salías de trabar para ir al gimnasio, intenta hacer lo mismo en casa. Cuando termines de trabajar busca una rutina de ejercicio que te ayude a cumplir con esa parte. No le des entrada al «ahorita lo hago, total, aquí voy a estar» porque este tipo de pensamientos comenzarán a debilitar tu rutina y tu sentido del yo.

Tercero, interactúa con tus seres queridos. El distanciamiento social puede ser físico, pero recuerda que hoy estamos más conectados que nunca. Busca un poco de tiempo para tener una videollamada con tus colegas del trabajo para reír un poco, así como lo hacemos cuando estamos en la oficina. Organiza una videollamada grupal con tu familia o con tus amigos y procuren alejar su mente de todo lo que está sucediendo.

Creando nuevas rutinas.

Haz un nuevo horario. Si tu horario pasado no te funciona, encuentra la forma de hacer uno nuevo. Eso sí, te recomendamos no dormir de más, ya que esto podría afectar tu productividad en el trabajo.

Haz algo que te haga sentir útil. Estar en casa nos ofrece un número limitado de opciones para pasar el tiempo, es cierto, pero siempre podemos encontrar formas de sentirnos útiles, por ejemplo, un voluntario en una casa de retiro para adultos mayores utiliza su tiempo llamando a los residentes para ver cómo se sienten. «Me siento más yo. Esto es lo que me gusta hacer, conectar con la gente.»

Haz las cosas que nunca has tenido tiempo para hacer. Si tienes habilidades con las herramientas, repara eso que has querido reparar desde hace tiempo. Cocina, aprende un nuevo idioma, platica más tiempo con tu familia. Recuerda que hoy tenemos una oportunidad de disponer de nuestro tiempo como nunca, pero todo esto pasará (afortunadamente) y regresaremos a nuestras rutinas cotidianas, por ello, es vital aprovechar este tiempo al máximo.

Muchas veces escuchamos que el cuidado emocional es muy importante, pero también es importante saber qué tipo de cuidado emocional necesitamos. A este tipo de cuidado emocional tiene que ver con la auto-cotinuidad y es fundamental para ayudarnos a atravesar este tipo de situaciones.

Este post es un extracto del artículo «How to Survive Social Distancing and Shelter in Place« escrito por David Braucher para la revista Psychology Today.